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Los dos lados
opuestos de la habitación
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N
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o podía quedarme
quieta. Ya habían pasado 3 días desde que Claire había desaparecido, aun no me
creía la carta, pero muchas personas afirman que la vieron huir en la misma
noche que desapareció, muchos estaban a favor, y otros en contra. Mi padre
tampoco lo creía, más que enojado, como creía que estaría, estaba preocupado.
Tal vez había sido dura con Claire, pero a fin de cuentas era su sobrina. Alexander también estaba preocupado. Parecía
el que más inquieto estaba de mandar una flota a buscarla a los alrededores.
``Si se la han llevado no deben estar lejos´´ es lo que respondía ante la
petición.
Realizamos una
junta, tanto a nosotros como a la familia de Alexander le afectaba, a Alexander
de corazón, y a la familia de dinero.
Nos encontrábamos en la oficina de mi padre, había un gran escritorio
donde estaba el mirando hacia la ventana, todos alegaban a mi padre sobre
distintas maneras de arreglar la situación, o ignorarla. Varios de ellos, el
padre de Alexander, mi madre y algunos más familiares, no querían buscarla, se
creyeron la historia de su huida y ahora quieren mandar un equipo de rescate.
-Tenemos
que buscarla ahora. Si no será demasiado tarde.
Alego furioso
Alexander a todos los que estaban en contra, a decir verdad, la sala había
quedado dividida en 2, al lado derecho estaban a favor de buscar a Claire, Alexander,
yo, y sabía que mi padre también, aunque el parecía el intermediario, y en la izquierda
en contra.
-No podemos, además ella quería…- respondió el padre de Alexander.
-Ella
no lo hizo- dijo mientras golpeaba de repente el escritorio, esto hizo que
todos quedáramos sin aliento, Alexander parecía más desesperado que antes.
-Vamos
cálmate, así no se arreglaran las cosas Sr. Alexander.
Le dije mientras
tomaba su mano y la retiraba del escritorio, el asintió y se calmo un poco. Yo
también quería encontrarla a como diera lugar. Pero había demasiadas cosas que
intervenían. Ahora, Alexander parecía más decidido, más firme y más seguro,
estaba esperando con ansias lo que estaba por venir.
-Ustedes
dicen se ha escapado. Nosotros decimos que la han secuestrado. Nosotros la
conocemos más que ustedes.
``Nosotros´´ eso
me sonó a manada, tal vez yo, y mi madre y mi padre, aunque mi madre estaba en
contra y mi padre en estado neutral. Pero el solo la conocía desde hace 4
días. ¿Cómo podía conocerla el más que ellos?
No dije nada, solo lo deje continuar.
-Nosotros
– señalándonos- sabemos que ella no
haría tal cosa, así que les propongo un trato. –Quedo un momento en
silencio para apreciar cual había sido su expresión- una sola embarcación, por 5 días, irá a buscarla, si la encontramos, y
estaba secuestrada, la recuperaremos y todo seguirá su curso normal.
-¿Pero
si no?- respondió agresivamente mi madre.
-Continuaremos
con el trato. Ya que la Srta. Clarisse no se encontrara.- volteando a verme
a mí- el compromiso será con Angelina.
No me sorprendí,
ya me lo esperaba, no hice ninguna reacción ante esta, solo asentí con la cabeza.
Continuó.
-Además,
la boda será en 1 semana y media aproximadamente. Exactamente estaríamos
hablando del 17 de abril del presente año. Tenemos hasta la fecha. Si la
encontramos viva, y es como nosotros decimos, no importa cuánto tiempo nos
lleve, la boda se suspenderá hasta el momento que ella regrese.
-
O hasta que algo malo le ocurra.- uno de los familiares de Alexander
respondió con tono sarcástico y algo burlón, esto no le hizo tanta gracia a
Alexander. Más bien frunció el seño y le respondió.
-Nada
malo le ocurrirá. De eso estoy seguro.
-Bueno,
pero la persona que toma las decisiones no eres tu Alexander. –Dijo mi madre algo sarcástica.
Todos voltearon a
ver a mi padre, aun seguía volteando la mirada hacia la ventana, el día estaba
negro, oscuro, parecía que una tormenta se aproximaba, no había peor escenario
para la situación que estábamos viviendo, estoy segura que mi padre pensaba lo
mismo, por eso había quedado tanto tiempo mirando a través de la ventana. Sabía
que también estaba preocupado por ella, siempre había querido a Claire, pero a
veces le daba más importancia a la responsabilidad, a las reglas. Esto me hizo
dudar de su respuesta. Pero en caso de que fuera contaría a lo que yo pensaba,
a la propuesta de Alexander, yo misma me encargaría de hablar con él. Aunque sé
que tal vez Alexander se me adelantaría.
Volteo
lentamente, nos miro a todos y dijo:
-De
acuerdo
No pude soltar un
grito de alegría, note que los de mi ``equipo´´ estaban felices, pero no habían
reaccionado de esta manera, solo baje los brazos que había levantado al gritar
y agache la mirada. Después la madre de Alexander, que se encontraba a mi lado
izquierdo, me levanto la mirada.
-No
te preocupes, también estamos así de felices como tú, pero creo que debemos
mantener un poquito la compostura.
Me dijo con una
sonrisa, voltee a ver a Alexander, también radiaba felicidad. Al parecer quería
en verdad encontrar a Claire. Estaba feliz,
no era la única, aparte de Antonia, que confiaba en Claire, que la
quería de vuelta, que no pensaba que solo era una pieza en el juego que puede
desecharse cuando sea. Doy gracias a dios por eso.
Sé que con el
apoyo de todos lograremos encontrarla. Estoy segura que esa carta es falsa, que
no es verdad lo que dice, porque ella me dijo todo lo contrario, y la conozco.
Todos se
retiraron, mi padre se encontraba aun detrás de su escritorio, mirándome, espere a que todos se fueran, eso me daba a entender
que quería hablar conmigo. No lo culpo.
-Angelina,
hija. Quiero que me hagas un favor.
-Claro
padre el que sea.
-No
desistas en encontrar a Claire, como intermedio no me debo inclinar hacia algún
lado, pero tú sabes cuál es, quiero que por lo menos me representes en tu lado,
y que no te des por vencida por encontrarla, yo te daré lo necesario para
hacerlo, no te pido que la busques físicamente, de eso se encargara Alexander.
Sino que apoyes moralmente. Por qué será lo que más faltará.
-Si
padre.
Claro que quiero
decirle más, abrazarlo, darle las gracias por decírmelo, pero a él nunca le
habían gustado este tipo de cosas, él entendía mis sentimientos con una sola
mirada y comprendía lo que quería decir solo con una expresión. A pesar de su
carácter no es malo, siempre fue un gran padre para mí.
Me di media
vuelta y me retire.
Comencé a caminar
por el pasillo, me tope con Alexander. Había algo que me inquietaba, así que no
dude en preguntárselo directamente.
-Príncipe
Alexander. ¿Me permitiría preguntarme algo?
-Claro
-
Cuando afirmo que conocía a Clarisse más que a ellos, me pregunte ¿Cómo es que
alguien que la conoció hace 4 días la conoce más que a nadie?
-No
lo sé, solo que conozco esa pequeña parte de ella.
No parecía
mentir, así que no pregunte más, y cambie de tema, porque había causado un gran
silencio en el ambiente.
-¿Cuándo
comenzara la búsqueda?
-Lo
más pronto posible, a más tardar mañana.
-Wow,
como lograra encontrar un barco y una tripulación para mañana.
-Señorita
Angelina, creo que se está olvidando de con quien está hablando.-dijo con una sonrisa burlona
Creo que había
sido una respuesta estúpida de mi parte, era cierto, que príncipe, no podría
conseguir un barco y una tripulación
para mañana. Sé que las mujeres no somos más débiles ni incompetentes, pero yo
no lograría hacer eso.
-¿Usted
representara la búsqueda?- sabía que era una respuesta obvia pero aun así
lo hice para seguir platica.
-Por supuesto. Y usted nos acompañara.
Comencé a reír
sarcásticamente, algo nerviosa.
-No
claro que no, no soy del tipo aventurero. Aunque me gustaría, pero creo que
sería de mayor ayuda aquí. Mandando más embarcaciones y tripulación si fuese
necesario.
Quedamos un
momento de silencio, hasta que por fin pude decir lo que tanto me estaba
guardando.
-Quiero
pedirle un favor- dije sin rodeos
-Esta
bien- dijo algo serio, parecía que había comprendido la seriedad de mi petición
-Si encontrase a Clair… Clarisse. Quiero que la salve, y la traiga de
vuelta sana y salva. Por favor
Hice una
reverencia para hacer más significativa mi petición, en realidad era algo que
anhelaba con todo mi corazón, el regreso de Claire, viva, sonriente, tan alegre
como siempre ha sido.
-No
tiene porque pedírmelo.
Levante mi rostro
de golpe.
-Es algo que ya me he prometido a mí mismo.
Estaba feliz, no
solo lo haría porque yo lo pedí, era algo más personal, y cuando haces algo por
tus propios deseos, siempre le pones tu mayor esfuerzo. Estoy segura de que el
la encontrará.
-Esta
bien, entonces aun así te lo encargo.
-Es
una promesa- estirando su mano- ambos haremos lo que podamos por encontrar
y traer a salvo a Claire de vuelta a casa.
Asentí y tome su
mano, dando a entender que la promesa se había hecho. Este sonrió, pero después
tuvo que retirarse, pues todo este encuentro lo había interrumpido su familia,
su madre algo alegre por el visto bueno de mi padre para encontrar a Clarisse,
y de cierta forma el padre algo molesto.
-Lo siento tengo que retirarme.-se despidió con algo de pena.
-No se preocupe, adelante- dije mientras señalaba el camino que seguiría, este se inclino y
después se retiro hacia el final del pasillo, donde se encontraban ambos.
Después estos caminaron hacia la izquierda, según mi memoria, hacia la salida
al jardín.
Escuche los pasos
mientras se acercaban a la puerta, y hasta que escuche el azote de esta, me
relaje un poco. Algo me había invadido mis pensamientos toda la mañana, a parte
de lo que le había ocurrido a Claire, sabía que había sido real, un atentado
contra ella, contra el reino.
Un invitado había
tomado un bocadillo de la mesa que correspondía a la que nosotros ocuparíamos
unos minutos después, dicho invitado murió por envenenamiento. ¿Qué tramaban
hacia nosotros? Podríamos haber sido Mis padres, yo o Clarisse, pero… si son
los mismos que han secuestrado a
Clarisse, no hubiera sido necesario asesinarla, así que, ¿Quién era el
verdadero objetivo esa noche?
Suspire, sentía
que mi cabeza explotaría, el pensar en todo esto me había provocado dolor de
cabeza. Mi padre también había estado pensativo todo este tiempo. Tal vez
piense lo mismo que yo. Solo espero que todo salga bien.
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