jueves, 12 de diciembre de 2013

la unica salida



Otro día más en la ruina, el mundo cada vez sigue yéndose a la mierda, cada vez que veo como la gente se mata por el dinero, por el impulso de la venganza, el odio, tan despreocupados de todo, esto… esto simplemente me enferma, me repugna, pero… como cambiarlo, el impulso de querer cambiar este mundo tan mórbido, tan nauseabundo, tan podrido, me ayuda, guía mi cuchillo en cada apuñalada, mantiene mi mano firme a la hora de disparar, me hace un asesino sin alma, es gracioso, una persona tan simple como yo, quien nunca se le ocurriría hacerle daño a nadie, ahora es un ser sin piedad, sin temor, segado por la ira, pero cuando te lo quitan todo, sin una pisca de piedad o remordimiento, es el único camino que puedes seguir , solo quiero acabar con esta mierda, matar al último cerdo de la lista, terminar mi misión, y por fin, podre reunirme con mi familia, debo terminar, me debo liberar de mis cadenas, ser libre al fin, solo… eso deseo… ser libre,
10 años atrás.
Un chico de unos 20 años estudiaba tranquilo en una banca, era de estatura media-alta ojos y pelo color negros, esta lentamente sumido en sus asuntos, pensando en los apuntes que tenía en su libreta, intentando comprender unos problemas de su cuaderno,
-hola Jonathan- dijo una dulce voz femenina
-emm, ah, hola cristina- el chico estaba tan sumido en sus pensamientos que no noto la presencia de su amiga, una chica de estatura baja, pelo rojo, ojos negros, un tanto delgada, ella se acercó a él y le dio un beso en la mejilla, luego tomo asiento a su lado.
-te vas a derretir el cerebro con tanto estudio, deberías descansar de vez en cuando- dijo ella en un tono burlón
- si lo sé, solo me esfuerzo, no me gusta batallar en la escuela-
-lo sé, pero debes descansar un poco, ven, vamos a mi casa a ver unas películas, y a pasar la tarde juntos
-¿tú & yo?, juntos toda la tarde, que digo, claro, vamos- dijo nervioso
El chico estaba enamorado de ella, se conocían desde niños, siempre sintió un profundo amor por ella, la cuidaba, le ayudaba en cuanto pudiera, era su mejor amigo, pero hasta entonces no se había atrevido a decirle nada, pero el hecho de estar a su lado lo hacía estremecerse, el chico guardo sus cosas en la mochila, y se dispuso a acompañar a su amiga a su casa, en todo el transcurso del parque a la casa de ella hablaron muy tranquilamente, él no podía dejar de apreciarla, pero para no incomodarla lo disimulaba, ella se empezó a acercar a él, hasta que inclino su cabeza en su hombro, tomándolo del brazo, Jonathan estaba completamente avergonzado, su cara se teñía de un color rojo muy fuerte, ella lo detuvo en seco, y lo miro, cuando sus miradas de cruzaron ella se acercó a él, con sus manos acerco su rostro al suyo, sus labios se estaban rosando cuando un disparo los interrumpió, el estruendo retumbo en el área, poco después, se empezaron a escuchar varias ráfagas de disparos seguidas, los sonidos se empezaron a escuchar más de cerca, Jonathan tomo a cristina de la mano, y comenzaron a correr hacia una calle cerrada, los sonidos metálicos de las balas rebotando contra los autos y paredes, disparo el temor en ambos, solo por el impulso de la adrenalina corrieron lo más rápido de que pudieron, por fin lograron ponerse a salvo detrás de un contenedor de basura, les faltaba el aire, estaban aterrados, cristina no pudo soportar tanto terror en un solo momento y estallo en llanto, Jonathan no pudo hacer más que tratar de consolarla, por más de 10 minutos se escucharon varias ráfagas de disparos, el fuego ceso, se escuchaba un silencio muy fúnebre, Jonathan se cercioro que era seguro salir del escondite, al parecer, los que andaban disparando habían huido, fue por cristina, y con cuidado siguieron su camino, seguían agitados y asustados, pero el terror se desato cuando vieron un horrible escenario, cientos de cuerpos tirados en el piso, niños, hombres, mujeres, los disparos que se escucharon debieron de ser de una masacre, pero, quien pudo hacer tal locura, en el suelo, entre charcos de sangre vieron varios casquillos, pero no vieron armas, al parecer, todos eran simples personas que pasaban por ahí y les toco la mala suerte de estar en el lugar y momento equivocados, ambos estaban aterrados, Jonathan no lo pudo soportar y vómito, como pudo tomo a cristina de la mano y se alejaron de ahí, llegaron a la casa de ella, y no lo soporto más y se desmallo, cuando despertó estaba acostado en el sillón, la madre de cristina estaba sentada delante de el con un vaso de agua
-bien, por fin despertaste, ten, tomate esto-
Jonathan agarro una pastilla y el vaso de agua que le ofreció la señora, la cabeza le mataba, y su corazón estaba demasiado agitado 
-muchas gracias señora, pero, donde esta cristina, ¿está bien?-
-sí, ella llego en shock, y le di un calmante, está dormida en su cuarto en estos momentos, me entere en las noticias de lo que paso, fue una atrocidad, gracias a dios no les ocurrió nada-
-¿qué fue lo que sucedió? Lo último que recuerdo fue que veníamos de la escuela, para acá cuando sonaron disparos, nos escondimos, y cuando quisimos regresar vimos, esos cuerpos, tanta sangre derramada, quien pudo ser tan monstruoso como para poder matar niños, mujeres, a montón, no entiendo- Jonathan comenzó a llorar de ira e impotencia
La madre de cristina lo abrazo, lo consoló
-entiendo cuan trauman te debe ser para ustedes lo que vivieron, pero ya paso, ven, te llevare a tu casa, podrás descansar más cómodo en ella-
-gracias señora, mi mama debe de estar preocupada-
-ya le explique todo a ella, sube al auto, yo conduzco-
 En el camino, Jonathan no podía sacarse la duda de la cabeza, ¿Qué clase de persona o monstruo podría hacer una atrocidad tan horrible como esa?, estaba aterrado de lo que podría pasar ¿y si ya no volvieran a estar seguros?, que tal que el asesino buscara a quien matar y les tocara a él, o a alguien que amara, llegaron a la casa y su madre lo recibió llorando
-Jonathan, cariño, gracias al cielo estas bien, me tenías muy preocupada, la señora rusel me conto todo, es horrible la clase de locos que existen en este mundo-
La señora le dio las gracias a la madre de cristina, Jonathan no hablo con ella, solo se encerró en su cuarto y se dispuso a dormir.
Pasaban las horas y Jonathan no lograba dormir, pero no era por la imagen de los cuerpos que vio, solo pensaba en quien pudo matar a tanta gente, que motivos podría tener una persona para matar a tanta gente, cerca de las 3 de la mañana, por fin logro dormirse, pero la pesadilla más horrible lo ataco esa noche
Un hombre gritaba, se veía que lo habían torturado, no tenía un ojo, estaba sangrando mucho del rostro abdomen, brazos y piernas, el veía como una persona se acercaba con un cuchillo a él, su cara estaba tapada con una capucha, el encapuchado lo levanto de la camisa,  y lentamente le rajo el cuello al hombre, haciendo que se desangrara, el encapuchado se volteo, lo miro de frente, se descubrió la cara cuando Jonathan empezó a sudar frio, era el, el encapuchado no era otra persona sino el, Jonathan se levantó asustado, cuando escucho un estruendo en la planta baja, bajo las escaleras y vio toda la sala hecha un desorden, y su madre, estaba en el piso con una herida en la frente   

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